CLICK HERE FOR BLOGGER TEMPLATES AND MYSPACE LAYOUTS »

Monday, April 06, 2009

El dilema Pandora

Una gran cantidad de personas -por no decir "todo mundo"- conoce el mito de Pandora. Una mujer, creada por los dioses con una "belleza maligna", a quien le fue encargada una caja que contenía todos los males del mundo, misma que acabó por abrir -Zeus castigaba al hombre por el pecado de Prometeo-.

Irónicamente, el castigo divino, sucumbe a una sensación muy humana; la que yo considero el catalizador de cualquier acción humana: la curiosidad.

En un primer principio todo lo que hacemos, lo hacemos por curiosidad; queremos saber qué se siente practicar un deporte, subirse a un juego mecánico, besar a una persona, tener sexo o hacer el amor, lastimarnos, en fin...

Como siempre, es muy fácil eludir responsabilidades o juzgar acciones cuando no es uno el que está metido en el Maelström, afuera todo parece diáfano, subrayó "parece". Falacias. Aún fuera de la borrasca, el afamado "gusanito", hace presa de nosotros y, muchas veces, acaba por motivar a nuestra voluntad a la acción.

Claro, el resultado no siempre es grato pero, lo bailado ya nadie nos lo quita y nadie nos va a poder contar nada. Literal, cuando ellos van nosotros ya vinimos y chance vamos por más.

El opuesto del dilema, como buen ejemplo, también puede ser grato -la seguridad siempre es reconfortante- pero viene acompañada del tiempo verbal incierto por excelencia, la especulación en su aspecto más puro y el factor más deprimente de la vida adulta: hubiera...

Quedarse con un catalizador tan fuerte como la curiosidad a veces no es tan malo pero -otra vez la complicidad de los idiotas-, la incertidumbre, por más escalofriante y amenazadora del equilibrio que pueda ser, trae eso que todas las empresas contemporáneas piden a sus aplicantes: experiencia...

Hacer o no hacer, decir o no decir, mover o no mover, cualquier ecuación que viene a la mente, tiene esa facultad de erizar nuestra piel ante la maravilla de la posibilidad. Y, tarde que temprano hay que escoger algo..

En realidad Pandora hizo mal...?

Wednesday, March 25, 2009

Cosas que ambas partes saben...

Una vez más, contrariado por la increíble capacidad de la gente de hacerse pendeja...

Cuando te gusta alguien, comienzas el arduo y entretenido proceso de cortejo. El show comienza y hay que hacer peripecia y media para ganarnos el corazón, afecto, predileción sexual, favores eróticos o cualquier cosa que se entienda como una relación en la postmodernidad.

Semanas, meses o incluso años se van en una serie de actividades que, muchas veces, no son otra cosa más que protocolos desgastados y fórmulas tropicalizadas de conquista y coqueteo. ¿Son divertidas? sí, pero a veces uno piensa, ¿para qué tanta cosa cuando los dos sabemos a lo que vamos?

Ahí les va lo que ambas secciones saben pero les encanta capotear por miedo al rechazo, masoquismo, deleite o qué se yo:

a)Yo sé que me gustas.

b)Tú -en la mayoría de los casos- sabes que me gustas.

c)Yo sé que no te soy indistinto(a).

d)Tú sabes que no me eres indistinto(a).

e)No sé si decirte porque no sé qué me vas a contestar y no quiero arruinar lo que tenemos.

f)No puedo esperar para siempre.

g)No tengo idea de dónde estoy parado con respecto a tí.

La lista puede seguir pero, no tiene caso. Ambas partes están conscientes -en un nivel u otro- de este tipo de cosas, sin embargo, invierten una increíble cantidad de tiempo en ir y venir de una estado a otro para terminar confesando lo que ya sabían desde el comienzo.

Todo por qué?

Por un ameno coqueteo que, al final del día, igual no pega o igual y sí. Mis dudas son:

¿Podemos ahorrarnos las formalidades?

¿Se puede soltar la VERDAD sobre lo que uno siente sin pena ni gloria?

¿Podrías no asustarte o sacarte de onda cuando alguien te lo diga "como va"...?

Y, mejor aún...

¿Podrás responder igual?